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Psicópatas de la Salud

«Si la gente pregunta, díganles que Sicko es una comedia acerca de los 45 millones de personas sin salud pública del país más rico de la tierra».

Una vez más Michael Moore, el conocido documentalista director de Fahrenheit 9/11, Bowling for Columbine, entre otros, nos remece con una cinta que expone los terribles resultados de dejar la salud en manos de privados, en este caso, las grandes compañías de seguros.

Estrenada ya el 29 de junio de 2007, esta película ha causado gran conmoción en su país, pues muestra casos en los cuales a pesar de tener un seguro de salud , cuando las personas más necesitan hacer uso de esa garantía ( casos de cáncer , transplantes, tratamientos), salvar una vida no tiene nada que ver con el fin principal de estas entidades que administran la vida como carne en el supermercado , es realmente triste ver por ejemplo a alguien que en un accidente se corto dos dedos de la mano teniendo que elegir cuál dedo recuperar, porque el seguro que tenia y que creía cubría ese tipo de accidentes solo cubriría parcialmente uno.

El gran problema parece ser que las empresas de seguro al ser privadas y más aun siendo grandes compañías, se convierten en una entidad con el único fin de generar ingresos cada vez mas altos, muestra de eso es que existen personas encargadas de buscarle fallas a las solicitudes de seguro o cualquier motivo para negar alguna atención, incluso hay casos de médicos encargados de evaluar los casos de los pacientes que reciben ascensos en función de la cantidad de casos que pueden negar haciendo uso de sus competencias, aunque vaya en detrimento de la salud del paciente, funcionando así como una gran mafia casi impenetrable que busca vender seguros de vida a inmortales con tal de no tener que desembolsar dinero.

Luego de haber visto la película y aun estando lejos de EEUU, el sólo pensar que en nuestro país la tendencia pudiese apuntar a una situación similar da escalofríos.

En Chile contamos con FONASA que dependiendo de los ingresos familiares cubre un porcentaje de los costos médicos y asegura una atención de urgencia orientada a salvar vidas sin antes pedir ninguna garantía del pago cuando es una caso de vida o muerte o cuando compromete la pérdida de alguna parte del cuerpo, aunque finalmente uno si debe hacerse responsable del porcentaje que le toque cancelar. En oposición Moore muestra la historia de una madre que lleva a su bebe con una fiebre muy alta a emergencias pero es obligada a trasladar a su hija de hospital porque su compañía de seguros no tenia convenio con este mas cercano, finalmente su bebe muere luego de la espera y entre tanto tiempo transcurrido entre los traslados a pesar de las suplicas de la madre por que la atendieran.

En Chile no podemos imaginarnos una situación de esas, sin embargo la gran diferencia entre la atención brindada por una entidad privada (muy cara para el promedio) y los servicios públicos chilenos nos lleva a pensar que nuestra salud y nuestra vida si tienen un precio.

Como usuarios es nuestra responsabilidad conocer nuestros derechos, opinar acerca del servicio que recibimos y apuntar siempre a mayores beneficios, porque la salud si puede ser universal y gratuita, prueba de eso tenemos en otros países como Francia e Inglaterra, claro que para llegar a eso hay un camino a recorrer y muchas decisiones que tomar como por ejemplo modificar las prioridades y reconocer realmente a la salud y la educación como las claves hacia una mejor calidad de vida por ejemplo para al presupuesto publico 2007 los mayores incrementos de recursos estarán en salud y vivienda.

El presupuesto de educación aumentará un 10,6%, es decir, unos 5 mil millones de dólares, mientras en salud subirá un 13%, unos 2 mil millones de dólares, esperemos que la tendencia continúe y se incremente.

Actualmente la crisis de la educación ya nos esta golpeando duramente, la diferencia entre la educación publica y privada es abismal, no permitamos que la salud se convierta en derecho de una minoría.

~ por Milvia Alata Tejedo en Diciembre 3, 2007.

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